El Sembrador de Palabras Digitales
Había una vez un hombre que no tenía una gran plaza para hablar, pero tenía una pequeña ventana llamada "Blog". Muchos le decían: "¿Para qué escribes si hay tantos libros en el mundo?".
Él sonreía y publicaba una palabra de fe cada mañana. Un día, un viajero al otro lado del mundo leyó una de sus frases justo cuando estaba a punto de rendirse. Esa palabra fue el puente para que recuperara la esperanza.
Reflexión: No subestimes el poder de compartir lo bueno. Una pequeña semilla digital puede dar sombra a alguien que camina bajo el sol de la desesperación.
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